domingo, 28 de octubre de 2018


¿“ El fin justifica los Medios” o 
 “El que quiere el fin, quiere los Medios” ?
Al terminar de mirar el film “Wag the dog”(1997), quedo con la sensación de que no sólo se trata de una bien realizada campaña política acompañada de una muy planeada estrategia comunicacional, para generar una “cortina de humo” sobre una denuncia de abuso sexual  al presidente de la nación. Creo que hay un trasfondo aún más profundo...
Si bien el análisis filosófico no es el tema de este posteo no puedo evitar pensar que el autor del libro de la película haya tenido influencias de los clásicos “El Príncipe” de Maquiavelo o el "El Contrato Social"“Contrato Social” de Rousseau. Por ello es la licencia que me permití en el título de este trabajo.
Aunque en apariencia son dos obras literarias muy dispares existen puntos de encuentro entre las ideas de ambos: la necesidad de conservar el Estado, la valía de la prudencia en el gobierno de las naciones, el ejemplo del gobernador como persona pública o la importancia de rodearse de buenos ministros, según lo analiza Roberto García Jurado (2012).

Para N. Maquivelo el pragmatismo y el realismo son base del sistema político. Por ello hace énfasis en las formas efectivas de obtener y mantener el poder, y lograr el control, aunque haya que resignar los ideales en perjuicio de la naturaleza del gobernante ideal o la forma de gobierno.
Mientras Rosseau destaca que a través de la fuerza de las leyes, el imperio de la opinión y la atracción del placer, se puede influir en las costumbres del pueblo. Siendo fundamental en su obra: la importancia de la opinión pública en la regulación de la conducta ciudadana, la forma en que se divierte y entretiene el pueblo y como modelan las opiniones de los ciudadanos.
Increíblemente las premisas de ambos pensadores aparecen en la temática del film, con un carácter provocador e irónico, lo que la hace vigente aún hoy, 21 años después de su estreno.

Como lo expresa Bernard Cohen (s.f.) " ...puede que los medios de masas no tengan éxito la mayor parte de las veces a la hora de decirle a la gente lo que tiene que pensar, pero tienen un éxito asombroso cuando se trata de decirle al público sobre qué tiene que pensar .." .

El cine y la televisión por aire, como medios de comunicación populares, dominaron la escena hasta la llegada de Internet, en cuanto a penetración en la sociedad y generación de imaginario social, por encima de la radio y la prensa escrita que tuvieron su apogeo décadas antes.

Ya en la década del 60 Marshall McLuhan decía sobre los medios que no son canales pasivos de información porque no sólo dan la materia del pensamiento sino que también le dan forma al proceso del pensamiento.

El tema sobre la generación de imaginario social a partir de la información o desinformación, es hoy tan actual como lo fue en la Francia del siglo XVIII cuando J. Rousseau publicó su Contrato Social.

Wag the Dog” es una obra digna de referencia en lo que a comunicación estratégica y manejo de crisis se refiere. Transporta al público a una situación tragicómica, similar a hechos ocurridos y muy difundidos dentro y fuera de los Estados Unidos en los años 90.
Esta película trabaja profundamente con las mejores y las no tan buenas prácticas de planeación y ejecución estratégica de una campaña de comunicación de interés público para superar un escándalo íntimo del presidente que se postula a su reelección. 

Dicha campaña de comunicación, que es toda una puesta en escena o ficción, apela a lo emocional en su estrategia para sensibilizar a través de la imagen, del audio, de los mensajes oficiales y otros más personales que generan empatía o adhesión a la causa.
 Al mismo tiempo se busca distraer la atención e involucrar a la opinión pública, aumentando la confianza y la credibilidad, el sentido de patriotismo y la lealtad.

Viene a tema la afirmación de Juan A. Jodar en su trabajo “Estudios cinematográficos: revisiones teóricas y análisis”, Número 71, al decir que si la energía fue el motor de la Revolución Industrial, la Revolución Tecnológica gira sobre el eje de la información.
 Internet o la Red como sistema de comunicaciones desempeña cantidad y variedad de roles en nuestras vidas e influye de una forma amplísima sobre nuestros pensamientos, a los que algunos afirman que los están reprogramando. En Estados Unidos se estima que un 62% de los ciudadanos reciben noticias a través de las redes sociales: twitter, facebook, instagram, youtube, etc.
Campañas televisivas con producción cinematográfica como la planteada en “Wag the dog”, ya no serían exitosas desde esa única plataforma.
En esta era digital de la inmediatez en las comunicaciones globales, es inverosímil pensar que la noticia de una falsa guerra con un país europeo, durara en los medios algunas horas o que no se descubriera aún más velozmente el verdadero perfil del heroico soldado a través de un motor de búsqueda en Internet.

Si bien las noticias falsas inundan las redes sociales y se viralizan en un porcentaje más grande que las verdaderas, considero peligrosa la desinformación que generan en la población.
Una persona desinformada que tiene que tomar decisiones generalmente lo hace en forma equivocada.
Han ocurrido actos de violencia y graves delitos por las reacciones emocionales, como sorpresa, ira o enojo que provocan en los usuarios.
Las descarto de plano porque considero éticamente incorrecto valerse de ellas para una estrategia de campaña de éste tipo o de cualquier otro, máxime si es de interés público.

"Constantemente tratamos de sintonizarnos con los sentimientos que sospechamos que la gente tiene o quiere tener" (BBC Mundo, 2016).
Para lograr esa sintonía, en la actualidad se cuenta con el “streaming” que es una herramienta relativamente fácil y potente, disponible en muchos servicios digitales de Internet, que permite acercar a la población a acontecimientos o imágenes “en vivo” o en diferido.
Lograr adhesión a una personalidad política exaltando sus competencias, revirtiendo la imagen negativa y minimizando los efectos de sus acciones poco felices,“vender intangibilidad”, es un trabajo que las campañas abordan en cada cambio de gobierno.

Para ello el apoyo de “influencers” que se identifiquen y apoyen públicamente al personaje de la campaña es otra estrategia a considerar como muy viable.
Mensajes emotivos, sencillos, coloquiales pero verosímiles de íconos del deporte, de la cultura, del espectáculo, como también del obrero real y de la trabajadora doméstica, logran sensibilizar.
El éxito o el fracaso de comunicar está condicionado más en la forma que se trasmite, que en lo que se comunica, sea el contexto que sea.

Así, “en un mundo digital, el medio no es el mensaje, sino una encarnación de éste. Un mensaje puede tener varias encarnaciones que derivan de manera automática de la misma información” (Negroponte, 2000, p. 116-117).







miércoles, 17 de octubre de 2018

A la búsqueda de más conocimientos...



  Me sucede que cuanto más leo, estudio, aprendo sobre comunicación digital y los medios utilizados por ella y para ella, más curiosidad o más necesidad por saber, siento. 

    Por otro lado  hay tanta bibliografía muy buena, de autores de todos los continentes, que además del marco teórico brindan  experiencias muy interesantes y enriquecedoras, que es imposible pensar que ya está todo dicho.

   Cada tarea que he realizado para el Diplomado en Comunicación Digital con Énfasis en Bien Público de Flacso, ha sido un desafío para mí, no solo intelectual sino que también emocional. 

Pensar, analizar, escribir, opinar, publicar, comunicar, es toda una mutación a prosumidora que   no ha sido  sencillo para ésta  inmigrante digital modelo 64. 

Pero en lo desafiante y exigente se encuentra el vértigo de querer avanzar en el camino elegido. 

Saber más, entender mejor, poner la mirada en aquello que hasta hace poco me era invisible, despierta en mí un abanico de emociones propios de un aprendiz inexperto.

  Es la búsqueda de ese conocimiento que me lleva a participar de otras instancias de aprendizaje en las que el compartir con otras y otros, me alegra profundamente.

    La jornada de Ciudadanía Digital promete ser de esas instancias que provocan al intelecto y al espíritu crítico de los que asistamos. 

De San Agustín es mi frase de cabecera : 

" Sólo aquellos que se atreven a ir más lejos, sabrán hasta donde pueden llegar".

 En la próxima entrada les cuento más....